• Geopolítica

    EL OCÉANO AUSTRAL, EL KRILL Y EL BLOQUEO POR CONSENSO

    Cuando se habla de Antártida, mucha gente imagina hielo y banderas. Pero la presión estratégica más inmediata se está jugando en el mar: en la gobernanza del océano Austral, especialmente alrededor de la pesca de krill. La CCAMLR funciona por consenso, lo que la hace robusta (nadie queda “aplastado” por una votación) y, al mismo tiempo, vulnerable al bloqueo cuando los intereses divergen.

    En 2025, según reportes periodísticos, la pesquería alcanzó por primera vez el “trigger level” que activa cierres, y la discusión sobre reglas y áreas marinas protegidas volvió a atascarse. Esa combinación —demanda creciente + reglas disputadas + consenso obligatorio— es la receta clásica de una crisis de gobernanza: no hace falta que nadie “viole” el sistema; basta con que el sistema no pueda actualizarse a tiempo.

    El caso del Mar de Ross muestra la otra cara: se logró una gran área protegida y se convirtió en precedente internacional, pero incluso esos logros se leen geopolíticamente porque fijan “territorios funcionales” (zonas de no extracción, zonas científicas, zonas de uso limitado) en un espacio donde nadie puede reclamar soberanía clásica.

    En la Antártida, la lucha por el poder rara vez se expresa como conquista; se expresa como capacidad de convertir tu modelo de conservación o explotación en el estándar aceptable. Y cuando ese estándar se decide por consenso, cada desacuerdo se vuelve estructural.